viernes, abril 07, 2006

El juego

Buscar, jugar, ganar, perder,... Y empezar otra vez. Desde mi ventana no veo el mar de sus ojos azules, ¿Qué será de él? ¿Habrá encontrado y ganado? A veces me asalta la pregunta de donde estará, de si alguna vez se acordará de mi, si se acuerda ¿tendrá un recuerdo dulce? ¿o será hiel para su boca?. Yo aun le recuerdo, cada vez más difuminado por otras evocaciones... El niño grande de los montes verdes que vivía junto al mar y me dormía con nanas, ahora también esta en la ciudad que fue mi paraiso y mi infierno, el azar, el azar. Tal vez si supiera que busco tendría alguna posibilidad de hallarlo. Tal vez si supiera por que tengo esta comezón que me desbarata por dentro, esa inquietud sin final que me agota y a la vez me da el néctar de los dioses para continuar. Y si le encuentro, ¿cómo le reconoceré?. Despues de tantos intentos, ¿cómo sabré que es?. ¿Bailarán las estrellas esa noche y la luna se eclipsará? ¿Notaré como el corazón se desboca? Tal vez sienta un latido de galope o, tal vez, sólo se pare mi pulso.Pero que venga, que venga ya, que me quemo en la llama de su busqueda, que me quedan pocas horas para el amanecer, que se me acaba el tiempo de juegos, que el azar tiene los dados cargados y no quiero llamarle tramposo...

miércoles, abril 05, 2006

Tusitala


Es curioso el mundo de los bloggers, a través de un amigo me enganché y ahora paso gran parte de mi tiempo en internet de un sitio a otro. Llegas a un blog, en este lees un comentario interesante de alguien, que también tiene blog y pasas a mirar. En el segundo vuelve a sucederte algo parecido, con lo cual ya paseas por el tercero blog... Y asi hasta el infinito. O hasta que decides que es la hora de dormir y el cuerpo no te dará para nada al día siguiente si sigues cacharreando. Desde hace poco más de un mes he sido asidua del blog de una mujer sensible e inteligente, que me ha hecho disfrutar con el arte. Hoy nos ha dicho que lo abandona por una temporada. Me he sentido un poco huérfana. Los humanos somos animales de costumbres y yo me había habituado a abrir su blog a primera hora de la mañana (nada más llegar al trabajo, claro). Ahora temo que mis mañanas serán mucho más insulsas y descoloridas sin la pequeña aportación de Vailima. Eso sin contar el afecto "cibernético", ese imposible de reconocer para nadie que no viva en este mundo paralelo de internet.
Por ella llevo intentando subir un cuadro primaveral y explosivo de Renoir, desde hace más de una hora,pero no parece que sea el momento... Lo intentaré despues. Quiero despedirla con color y alegria por que siento que es un hasta pronto amiga.