sábado, mayo 06, 2006

Vidas y humildad


Esta noche podría escribir sobre muchas vidas, incluso sobre la mía, pero en el museo Thyssen-Bornemisza esta la exposición "Fra Angelico. La Virgen de la Humildad", y se acaba ya, sólo hasta el 14 de mayo. Buen día para recordar al gran pintor renacentista italiano. Luego la tabla volverá a su ubicación habitual en Barcelona. Maria aparece cubierta por una intensa mancha azul, su manto, sostiene al niño en brazos.
Fra Angelico , cuyo nombre antes de tomar los hábitos era Guido di Piero da Mugello, nació cerca de Vicchio, hacia 1395-1400. Entre 1418 y 1421 ingresó en el convento de San Domenico de Fiésole, lugar donde el artista pasó la mayor parte de su vida y donde realizó casi toda su producción artística. En agosto de 1441 Fra Angelico se encontraba ya en el convento de san Marco, en Florencia, lugar que había sido encomendado, en 1436, a la orden de dominicos donde procesaba. Para este edifico el religioso realizó unos cincuenta frescos decorando diversas estancias del recinto .Fra Angelico también trabajó en el Vaticano, llamado por el Papa Nicolás V. Para este pontífice decoró al fresco, entre 1447 y 1450, una capilla con escenas de las vidas de san Esteban y san Lorenzo. El artista murió en Roma en 1455.
Su obra expresa la religiosidad más pura y un idealismo absoluto, estas características irán evolucionando en su madurez, para hacerse más "renancentista" con una complejidad narrativa y formal propia del "Quattrocento" plenamente.
La delicadeza y dulzura de la cara de María nos atrapa desde el primer instante, rebosa ingenuidad y, por que no llamarlo asi, amor. Dicen que Fra Angelico pintaba de rodillas, supongo que para demostrar su devoción si la historia es real. No me extraña, ante el cuadro yo también sentí la necesidad de caer de rodillas, aunque las razones en mi caso no fueran místicas. O si, si entendemos el amor al arte como una forma de misticismo...Quien sabe...