viernes, abril 07, 2006

El juego

Buscar, jugar, ganar, perder,... Y empezar otra vez. Desde mi ventana no veo el mar de sus ojos azules, ¿Qué será de él? ¿Habrá encontrado y ganado? A veces me asalta la pregunta de donde estará, de si alguna vez se acordará de mi, si se acuerda ¿tendrá un recuerdo dulce? ¿o será hiel para su boca?. Yo aun le recuerdo, cada vez más difuminado por otras evocaciones... El niño grande de los montes verdes que vivía junto al mar y me dormía con nanas, ahora también esta en la ciudad que fue mi paraiso y mi infierno, el azar, el azar. Tal vez si supiera que busco tendría alguna posibilidad de hallarlo. Tal vez si supiera por que tengo esta comezón que me desbarata por dentro, esa inquietud sin final que me agota y a la vez me da el néctar de los dioses para continuar. Y si le encuentro, ¿cómo le reconoceré?. Despues de tantos intentos, ¿cómo sabré que es?. ¿Bailarán las estrellas esa noche y la luna se eclipsará? ¿Notaré como el corazón se desboca? Tal vez sienta un latido de galope o, tal vez, sólo se pare mi pulso.Pero que venga, que venga ya, que me quemo en la llama de su busqueda, que me quedan pocas horas para el amanecer, que se me acaba el tiempo de juegos, que el azar tiene los dados cargados y no quiero llamarle tramposo...